Un dibujo es el principio, el primer paso para desarrollar una obra, pero también es en si mismo la finalidad misma, el destino.

El cuerpo transmite más que la propia palabra, porque cuenta lo más intimo, es sincero, no oculta su verdad. El lenguaje no verbal que se esconde detrás de cada nervio, de cada gesto, de cada posición te dice la verdad sobre el alma, sobre el dolor y sobre la alegría de cada ser, del momento que está viviendo y de su historia.

Es algo único e inspirador, algo exclusivo, porque un original es el tesoro, un destello de tu personalidad, la reverberación de tus valores, porque estos se ven reflejados en el arte que te rodea, por ende es un grito de tu individualidad.

Un dibujo es el comienzo de todo, un dibujo es belleza, placer visual. Un dibujo te transmite sensaciones y aporta elegancia a tu vida, a tu hogar. Un dibujo es Arte y el Arte es una expresión exclusiva del ser humano. Tu eres arte. Cuando te llevas un dibujo original también te llevas un reflejo del alma del artista, pero con él también muestras la mejor parte de ti.